Tres pinceladas que jamás me darán ni la hora

Tres pinceladas que jamás me darán ni la hora.
Pero son mis pinceladas de amor.
Una yace en el desierto de siestas claras.
Otra anda por las rutas de ir y venir. 
La más cercana descansa en mi ventana y se pierde entre los fuegos.
Voy.
Me regalo un momento para saborear lo que me despiertan.
Después, vuelvo a mi realidad constante, ese instante de pintar qué otra gran cosa podría suceder.



Diego TL
img: Sebastián Scott

No hay comentarios:

Publicar un comentario