Amo a la persona equivocada

Amo a la persona equivocada
porque lo aprovecha y me hace sufrir.
Amar menos y que te amen más, ahí está el dilema.
Amar sin el compromiso, sin la posesión, sin los celos.
Amar dejando ser y respirar.
Amar y no entender los pajaritos revoloteando
y descubrir que eso también puede suceder.
Amar aunque solo me sonrías y nunca llegues a amarme de verdad.
Amar a un cuerpo desnudo que nunca será mío.
Amar tan solo por amar, como quien sueña, como quien siente.

Amar en desesperación trae sufrimientos.
A veces, una flor se hace odio, se parten las cosas en dos.
Germina el desamor. La culpa. La intoxicación.
Una delgada capa que se quiebra
cuando nos dominan las carencias no resueltas y la masturbación.

Amar en infinito, aunque jamás lo sepas.
Amar a ese imperfecto ser que es perfección a nuestros ojos.
Amar aún en tempestades porque sabemos que llegará la calma
y amar en la aridez porque ya lloverá.

Cuando amamos demasiado se aprovechan, dije antes.
Si te doy mi corazón, no me lo robes.
Si te doy mi cuerpo, no lo corrompas.
Si te doy mi alma, no me quites el aliento.
Domesticame y dejame ser.

Volar a donde pocos se animaron,
 allí se puede ser feliz.
Volar a donde no se animarán más que unos pocos,
allí podés empezar a construir.

Volar…
aunque te hayan dejado por tu precariedad o por tu sencillez,
por tu humildad, tu cáncer o VIH.
Pues no te amaban y la verdad, te hicieron un favor al irse.
Ya lo verás.
El amor se compone de cosas sencillas: dar, besar, abrazar, reír,
también llorar en ocasiones, entender, dejar ser, y crecer, y volar.

A veces, pongo el ojo donde no debería ser,
pero lo pongo y para mí lo es.
Mirar lo que pocos quieren ver, pero mirar.
Después, está en el otro animarse a florecer o solo respirar y sonreír.
A veces, amar es el único camino posible para andar aunque tarde en llegar la recompensa.
¿Quién te quitará tu viaje?

Solo fuego sale de mi cuerpo, solo venas que quieren explotar.
No hay misterios en este andar de los amantes.
La varita nos alcanza tantas veces. Está en uno dejarse tocar, alcanzar la magia.

“Amo a la persona equivocada”, me dijo ayer un compañero.
Y qué hacés para salir de ahí y entrar en el rollo que va.
Nada.
Miedo a estar solo. Miedo a jugarse donde es. Miedo a transpirar y que cuenta se dé.
Y así, los cuerpos se van a la cama cada noche para dormir o ver un poco de tv.
Cero roce. Cero piel. Cero romper las estructuras.
Amás a quien se cuela en tu cerebro cuando los sueños te tienen a resguardo.
Y así, vuelve a salir el sol. Repetís la historia de todos los días. Para qué ir a más.

Amar es gritarlo porque no importa que te respondan. Ya amás.
Amar es no perder las oportunidades de decirlo y perder la vergüenza de una vez.
Amar es intensidad a una velocidad supersónica.
Amar es desesperarse por querer una vuelta más, y otra más, y más.
Amar es el silencio en las miradas y amar son las manos entrelazadas.
Amar es entender que hay tiempos y que hay luces, que hay sombras y que hay resignificaciones.
Amar es construirnos en la utopía de aquel guiño que una sonrisa nos regaló hace casi un mes.

Diego TL
img: Sebastián Scott

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