Cuántas veces tendré que morir para ser siempre yo

Cuántas veces tendré que morir para ser siempre yo.
Cuántas veces tendré que mendigar para arrebatar un poco de agrado.
Cuántas veces los pinceles mancharán las paredes con sangre de ir.
Las batallas se pierden, lo sé, y el camino importa mejor, 


y las guerras luego se ven de amores y no tan de pesares.

Buscar las palabras ciertas, las palabras que arrojen mejores pistas para avanzar.
La información se esconde cifrada. Las ovejas pastan. La cebra no le teme al león,
aunque sabe que en cualquier momento reaparecerá. Y otra vez a danzar veloz.
Y las ovejas pastan, el rebaño cuida sus hierbas, pero elijo otros caminos.

Reemplazar las palabras: debería por tendría, esperar por ser paciente, 
fracasar por ser constante, mendigar por buscar, tesoros para encontrar,
lunas del misterio, senderos en espiral, recuperar la voz, ser voz.

Me desprendo de mi cuerpo. Ya no es mío porque lo desconozco,
y levitar en una constante al infinito pueda acaso ser un haz de luz.

Quizá un amigo me dio los sinónimos para volar.

Las mejores corrientes te llevan a las cataratas de la palabra amiga.
Es allí donde me siento fuerte, donde puedo derrapar sin miedos.

Juntar las brisas como si fueran acuarelas del mejor artista
y rematar con trazos finos donde había vientos devoradores,
y sentir que las palabras se acomodan en cada roce de copas.

El lobo acecha, afila los dientes para degollar. Viste de oveja para agradar.
Las ovejas pastan. Los amigos brindan, como las cebras, sin miedo al león.
Podría reencontrarme en ese instante fugaz en que tu abrazo es todo.
Y las ovejas pastan, el lobo persigue al rebaño, pero otros caminos me salvan.

Últimas horas de la madrugada. Destapamos otra más, solo por repetir el brindis.
Los fuegos ya no conducen al paraíso de la desolación. Abren caminos.
Repito las veredas de siempre con otro sabor. Los árboles saludan al paso.
Agitan sus cuerpos para renovar la mente. El show de los muertos de Charly García
da en la tecla de esta aventura nocturna sin caño a la sien, sin apretar las muelas.


Diego TL
img: Sebastián Scott

No hay comentarios:

Publicar un comentario