Por un tiempo no van a saber más de mí

Por un tiempo no van a saber más de mí.
Tal vez no sepan nunca más.
Tal vez no sepan porque estaré mirando crecer las flores desde abajo.
¡Qué horror! No quiero ser abono, quiero ser cenizas.
Y recorrer las calles que me vieron crecer, sentir el gusto de los adoquines,
cruzar las vías que signaron mi infancia y atravesar los espacios de los puentes que ya no están.
Armonías. Ventiscas. Soliloquios. Distracción.
Y no pensar. Y no sentir. Y ya no ver. Ya no querer verte otra vez.
Total, si no te veo casi nunca.
La casa sigue ahí. Las veredas marchitas. El árbol creciendo hacia el balcón.
La enredadera camuflando otras plantas. Y vos jamás subís.

Siempre serán otros momentos. Siempre serán tus urgencias. Siempre serán otros amigos. Después, podría ser yo, y a la distancia.
Así que otras distancias no te generarán imperfección a tu perfecta vida de mantenido.
¡Uh! ¿Lo escribí o lo pensé? Las cartas sobre la mesa y a caretear a la televisión.
Aquí ya no hay sorpresas, solo un cortejo pasando cerca sin la guadaña a mano.
No sé ya qué pensar… Tal vez me tenga que guardar en una cúpula y esperar el beso sanador.
Descorazones. Meteoritos. Mensajes. Confusión.
Alguien tiene ganas. Alguien puede sucumbir. Alguien puede meditar. Alguien se va.
Mejor, así ya no me extrañás.
El mundo gira igual. Las cuentas están impagas. Los llamados ya no son de amor.
Las mariposas no aparecen en mis hojas. Y ya no espero más.

Nadie sabrá más nada.
Nadie quiere saberlo hoy.
Nadie se acerca con su bandeja llena, solo son espinas.
Nadie quiere escuchar algo que no sean sus palabras.
Cuento mis penas. Causalidad. Cuentan las suyas.
Abro mi billetera vacía. Causalidad. Me muestran una igual.
Pido un vaso de agua para no mendigar. Causalidad. Lo piden para sí.
Causa. Efecto. Sincronicidad. Ecos. Sombras. La nada.
Total, digo palabras que tienen respuestas absurdas.
Total, a quién le molestará mi ausencia. Son unos días de pañuelos y nada más.
Pero no te confudás. No me voy de la vida. Me muero de esta vida.
Me torno miel y dejo que la naturaleza me avance.
Endulzaré la historia con algunas frases vivas, que reaparecerán en tributos y palabras de un reconocimiento afín, a destiempo, marchito e inacabado.
Seré la nada. Cenizas espolvoreando la gran cena de los vivos.

Postre de miel. Show de copas. Un mármol imaginario para rezar.

Diego TL
img: Sebastián Scott

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